La Dra. Odile Fernández es médico de familia y superviviente de cáncer de ovario estadio IV en 2010. Es autora de 2 libros: Mis Recetas Anticáncer y Mis Recetas de Cocina Anticáncer. Puede seguir sus artículos en su página: www.misrecetasanticancer.com

Odile ha accedido colaborar con nosotros en el blog de Mayma y aportar su experiencia y consejos.

Por Odile Fernández

Me llamo Odile Fernández, soy médico de familia, tengo 36 años y dos niños.

En 2010 cuando tenía 32 años y un niño de 3 años me diagnosticaron cáncer de ovario con múltiples metástasis. El pronóstico no era muy alentador. Mis posibilidades de sobrevivir, según las estadísticas, no eran muchas. En aquellos momentos sentí la muerte cerca. Cuando te dicen tienes cáncer y además metástasis tu mundo se derrumba. Tuve miedo, mucho miedo. Entre en shock y no podía dejar de llorar, me sentí muy deprimida y angustiada.

Te vienen a la mente pensamientos del tipo: ¿qué ha pasado?, ¿por qué a mí? Te sientes culpable ¿qué he hecho yo para merecer esto? Y un montón de dudas te acechan ¿moriré? ¿Voy a sufrir? ¿Qué será de mi familia? En aquellos momentos no podía dejar de pensar, mi cabeza era un hervidero y me sentí abatida por el miedo.

Tener cáncer no equivale a muerte

De repente, un día, dejé de llorar. Decidí que no iba a morir, no podía morir. Aún me quedaban muchas cosas por hacer. Quería vivir, quería aferrarme a la vida. Este fue mi proceso, y deseo compartirlo contigo.

Me di cuenta de que el pánico y el miedo son fenómenos mentales, una respuesta a nuestras creencias sobre el cáncer. Vemos al cáncer como algo espantoso y doloroso. Con solo oír su nombre nos sentimos horrorizados. Su palabra aviva el miedo a lo desconocido. Al oírla nuestro cerebro crea una sensación de pánico, pero no es más que una sensación. No hay ningún peligro real e inminente acechando. Así que decidí respirar hondo y repetirme:

“Cáncer no es igual a muerte, dejo atrás el miedo y doy paso a la esperanza. Voy a sanar”.

Desde ese momento, en el que fui consciente de que somos nosotros los que creamos nuestros sentimientos, empezó una nueva vida en la que no tiene cabida el miedo y donde reina la esperanza, el amor y la felicidad. Desde ese momento no vi al cáncer como algo horrible sino como una posibilidad de cambiar y crecer.

Aquí empezó una nueva vida. Cuando sabes que vas a morir es cuando empiezas a vivir. Empecé a valorar lo que tenía y a dar gracias. Tenía claro que iba a sanar y el cáncer iba a desaparecer de mi vida.

¿Que puedo hacer, aparte de recibir tratamiento convencional?

Quería sanar. La quimio se proponía como paliativa para intentar frenar la cuenta atrás y alargar la vida lo máximo posible. Pero eso no era lo que yo quería. Yo quería ver desaparecer el cáncer de mi vida, vivir libre de enfermedad y gozar de una salud plena. ¿Qué podía hacer?

Mi formación oficial como médico era la formación oficial pero en la universidad apenas me hablaron de medicina preventiva. Me propuse investigar que podía hacer yo para sanar, al margen de la medicina tradicional.

Empecé a reflexionar sobre la influencia de la alimentación, estilo de vida y las emociones en mis enfermos. basándome en mis enfermos. .

La importancia de una buena alimentación

Empecé mi búsqueda de información científica que relacionara al cáncer con la alimentación y los estilos de vida. Mi búsqueda empezó en la mayor base de publicaciones médicas que existe. Aquí descubrí que existen miles de publicaciones médicas que relacionan cómo comemos y vivimos con cómo enfermamos.

Conforme voy investigando no pude creer que haya una relación tan clara entre la forma de alimentarnos y la forma de enfermar y que no se hable de esto en la universidad. En aquellos momentos sentí mucha rabia e indignación. ¿Por qué no me lo habían contado? Quizás si hubiese sido consciente de que la comida que elegía cada día podía influir en el riesgo de desarrollar cáncer podría haber evitado tener un cáncer con metástasis.

¡El 70% de los cánceres se pueden prevenir con una buena alimentación y un estilo de vida saludable!

Te parecerá Increíble, pero así es. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el cáncer es una enfermedad que se puede prevenir. En nuestras manos está prevenir 2 de cada 3 canceres si poseemos suficiente información.

Puedes leer el artículo completo en: http://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2015/01/22/mis-recetas-anti-cancer.aspx

 

Desde MAYMA queremos gradecer a la Dra. Odile Fernández su colaboración y su deseo de compartir su experiencia y lo aprendido en el camino.